Como no hay mucho más que ver en Sarajevo, vamos hacia Mostar y desayunamos por el camino. En 2 horas estamos en Mostar y nos alojamos en una pensión que está muy bien (15 euros y tiene de todo). Comemos una ensalada de tomate en la habitación y nos dirigimos a visitar el pueblo. A 5 minutos divisamos el famoso puente puente de Mostar y venos que está lleno de gente bañandose y que hay un hombre que se va a tirar del puente. Tras recoger dinero durante 30 min, finalmente se tira. No es para tanto. Tiene tripa y está fofo. Visitamos el pueblo que está chulo y lleno de sitios bonitos y de edificios destrozados por la guerra. Unas chicas con una guitarra nos invitan a una barbacoa cristiana, pero rechazamos la invitación porque son unas txungas. Cenamos otro kebab y tras tomarnos unas cervezas, nos vamos a casa un poco piripis.
jueves, 16 de octubre de 2008
Día 11 (12 de agosto)
Como no hay mucho más que ver en Sarajevo, vamos hacia Mostar y desayunamos por el camino. En 2 horas estamos en Mostar y nos alojamos en una pensión que está muy bien (15 euros y tiene de todo). Comemos una ensalada de tomate en la habitación y nos dirigimos a visitar el pueblo. A 5 minutos divisamos el famoso puente puente de Mostar y venos que está lleno de gente bañandose y que hay un hombre que se va a tirar del puente. Tras recoger dinero durante 30 min, finalmente se tira. No es para tanto. Tiene tripa y está fofo. Visitamos el pueblo que está chulo y lleno de sitios bonitos y de edificios destrozados por la guerra. Unas chicas con una guitarra nos invitan a una barbacoa cristiana, pero rechazamos la invitación porque son unas txungas. Cenamos otro kebab y tras tomarnos unas cervezas, nos vamos a casa un poco piripis.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario